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Escribo / Juan Manuel Inchauspe






Escribo
hago rápidas anotaciones
en papeles que luego pierdo
u olvido entre las páginas de algún libro.

Son señales
señales que a veces aparecen en el camino o no.
Llamado hechos a otros desde otro lugar
o quizás mi propia vida.



Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)

En Trabajo nocturno. Poemas completos. Universidad Nacional del Litoral, Rosario, 2010. 

 

De vuelta a casa / Juan Manuel Inchauspe



Anoche traté de poner las cosas en su lugar.
De ordenar –como suele decirse cómodamente- mi vida.

Traté de ver qué cosas estaban más próximas y cuales más alejadas,
qué desplazamientos había, de dónde venía este malestar,
este sueño cortado en la fría madrugada:
temblores que no me abandonan.

Bruscamente
uno ve con horror
que aquél que está en el espejo a veces
es otro.

¿Pero
quién puede- fríamente-
poner sus propias cosas en su lugar?

Se pueden alzar del suelo
los pedazos del jarrón roto
sin maldecir.

Se pueden quitar las infinitas telarañas
de los rincones,
descubrir el nido de las cucarachas,
la cueva del ratón
que se comió todos nuestros papeles en silencio
y nos dejó vacíos.
Se puede salir con vida de un terremoto
y después se puede volver –simplemente volver.

Se pueden pegar los pedacitos del jarrón
y rehacerlo de a poco
y sentir que su forma
es el hueco de tus manos –amor.

Pero cuando lo negro despierta en lo hondo a veces
y entra y sale de uno a oleadas interminables
y uno acepta quedarse:

¿Quién desovilla el inmenso ovillo
con manos de témpano
sin encontrarse –al fin- enredado?

(Es cierto
ahora estoy caminando sobre escombros
de fuego-
pero vuelvo a casa).

11 de julio, 1974-Santa Fe 

 

Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)

En Trabajo nocturno. Poemas completos. Universidad Nacional del Litoral, Rosario, 2010. 


 

Pensamientos sueltos / Juan Manuel Inchauspe




Lo que quiero decir

casi siempre me es escamoteado.

Lo que quiero decir, es decir

lo que nunca debiera torcer su dirección,

pero que siempre fatalmente

se tuerce y se malogra.

Nunca tuve una buena relación

con las palabras y cuando ellas

me llegan ya casi no me sirven.

Sólo a veces vislumbro la felicidad

de lo que debió haber sido.

Es cuando me abandono, callado y destruido,

al flujo suave de la tarde

sin más intención que la de mirar

el lento movimiento de las nubes y dejar hacer.



Entonces percibo el rumor

sereno y silencioso.

Sentado en mi vieja reposera

miro el cielo vacío

y escucho lo que nunca escuché.

Pero lo escucho como si viniera de muy lejos

y no tuviera para mí

ni principio ni fin

y por eso mismo

nunca pudiera ser escamoteado.


Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991)

En Trabajo nocturno. Poemas completos. Universidad Nacional del Litoral, Rosario, 2010.